Lo más importante
Un reporte acusa a Israel de desplegar una campaña de pago para influir en la opinión pública en Occidente sobre el conflicto en Gaza a través de influencers. ¿Por qué esta situación es tan alarmante?
¿En qué consistió la campaña de Israel con influencers?
El conflicto en la Franja de Gaza, los crímenes de guerra y las violaciones a los derechos humanos deterioran cada día la imagen de Israel frente al mundo. Aunque podría parecer que esto no tiene consecuencias, la opinión pública sobre la nación y su gobierno suele desencadenar en problemáticas como aislamiento diplomático, presión política y sanciones, impacto en las relaciones comerciales, etc.
Con la intención de revertir esta situación o, como mínimo, mitigar las críticas, el gobierno de Israel habría contratado influencers para publicar mensajes favorables sobre el conflicto en Gaza. Un reporte señala que la administración llegó a pagar hasta 7,000 dólares a algunos influencers en redes sociales para tratar de moldear la opinión pública dentro de Estados Unidos.
Estos pagos secretos habrían formado parte de una campaña estratégica llamada Esther Project, valuada en aproximadamente 900,000 dólares y conducida por Bridget Partners. Dicha compañía está relacionada con inteligencia de Israel y otras empresas dedicadas al spyware. Por ahora, no hay nombres concretos en la lista de los influencers americanos que habrían recibido esta clase de pagos por hacer posteos convenientes para el Estado judío.
Las filtraciones no quedaron ahí, sino que también señalaron que el financiamiento está llegando mediante Havas Media Group. Por otro lado, acusan a Israel de pagarle a Brad Parscale, el exestratega digital del presidente Donald Trump, la cantidad de 1.5 millones de dólares mensuales para crear miles de mensajes en favor de Israel usando herramientas de Inteligencia Artificial.
¿Por qué esta situación es alarmante?

Contratar a influencers para hablar bien de “algo” es una situación normal y una práctica recurrente en la época actual. Incluso, se trata de uno de los pilares de la industria publicitaria y el marketing. Las estrellas del Internet y las redes sociales participan en campañas para promocionar y publicitar ciertos productos. ¿Solo promocionan productos que valen la pena o que son buenos? No, en muchos casos no. El pago es la razón por la que están lanzando cierto mensaje, no su experiencia previa con el producto.
La ventaja aquí, en el caso de productos físicos y comerciales, es que suele quedar claro que se trata de una campaña publicitaria y pagada. Cuando hablamos de contratar influencers para promocionar mensajes favorables a Israel sobre un conflicto humanitario, la situación es distinta y sumamente grave. Esta práctica, que tampoco es nueva, ocasiona un daño severo y fortalece vicios que, sin exagerar, cuestan vidas humanas.
- Opacidad y captura del discurso público: Tratar de hacer pasar comentarios u opiniones compradas como orgánicas erosiona la confianza sobre el ecosistema informativo. Los mensajes de influencers con comunidades de gran tamaño pueden reforzar narrativas simplificadas o sesgadas.
- Riesgos para la integridad democrática y la soberanía informativa: Contratar a influencers de otro país para influir en la opinión pública extranjera representa cruzar una línea sensible entre diplomacia pública y operaciones de manipulación encubierta. Sin duda, es una violación a la soberanía informativa. Asimismo, las campañas con influencers de este tipo ignoran por completo la calidad y los contrapesos del periodismo, que tienen que ver con la verificación de la información, el derecho de réplica, etc.
- Desinformación y simplificación de las tragedias humanas: Pagar por difundir una idea trivializa el sufrimiento de la gente y relega las afectaciones humanitarias dentro de la agenda internacional. Asimismo, contribuye a fortalecer una cultura de desensibilización ante violaciones de los derechos humanos.
- Pérdida de confianza en creadores y plataformas: Estos escándalos afectan a la comunidad de influencers en general, así como a las plataformas asociadas y empresas vinculadas. En todo momento, los creadores de contenido deben ser fieles a sus principios, ideas y valores, rechazando pagos por promover filosofías que no comparten o que causarán un daño severo a terceros.
- Asimetrías de poder: Los gobiernos con recursos para lanzar campañas de influencers en favor de sus intereses tienen mayores posibilidades de sepultar las voces locales de periodistas y los propios testimonios de las víctimas, reproduciendo y perpetuando las desigualdades informativas.
¿Qué piensas de este caso y el uso de influencers para fortalecer discursos y narrativas que tienen un impacto social y humanitario?
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