Lo que debes recordar
- La política migratoria de Estados Unidos eleva las probabilidades de desatar una crisis demográfica.
- El pobre o nulo crecimiento poblacional golpeará la economía nacional.
- A partir de 2031, el país registraría más muertes que nacimientos.
¿Por qué los economistas advierten sobre una crisis demográfica en Estados Unidos?
La administración de Donald Trump desató una persecución masiva de migrantes indocumentados en Estados Unidos. El mandatario republicano insiste en las redadas masivas para deportar a todos aquellas personas que no cuenten con el estatus legal para permanecer en el territorio. El discurso anti-migrante es popular frente a los sectores conservadores, pero podría desatar una crisis importante dentro de los próximos años.
La Oficina de Presupuestos del Congreso (CBO, por sus siglas en inglés) alertó que la tasa de crecimiento poblacional de Estados Unidos podría ser de cero por ciento bajo el esquema migratorio actual. Existen condiciones y coyunturas que no pueden ignorarse, ya que evidencian la importancia de los migrantes dentro del país.
El organismo técnico señaló que la tasa de fertilidad en el país está por debajo del nivel necesario para garantizar el relevo generacional. Pero ese no es el único factor que tener presente, sino que las restricciones para acceder al país y las deportaciones se han convertido en obstáculos visibles. Las proyecciones realizadas por los expertos concluyen con una advertencia clara: La política migratoria de Trump traerá un estrujamiento del mercado laboral, golpeará la política fiscal y el nivel de crecimiento del país.
¿Qué datos respaldan esta proyección de los economistas?

Los datos duros exhiben la gravedad de la situación, pero también la rapidez con la que puede aparecer la crisis demográfica en Estados Unidos. De acuerdo con la proyección más reciente, solo el 25% del crecimiento de la población provendrá de nuevos nacimientos entre los años 2025 y 2030. El resto dependerá de la inmigración neta. El inicio de la década siguiente sería más duro, ya que entre 2031 la nación reportará más muertes que nacimientos.
Es interesante ver que la predicción no es a largo plazo, sino que reconoce que la crisis está en el umbral. La inmigración metal total sería de 1.6 millones de personas menos en 2025; 960,000 menos el año próximo y, 160,000 menos anual en el periodo que comprende entre 2027 y 2030.
Trump cree que la expulsión de inmigrantes “sin papeles” surtirá un efecto positivo en su economía, pero se topará con una situación adversa en breve. Un porcentaje importante de la población estadounidense está cerca de tramitar su jubilación, lo que abre un signo de interrogación sobre quiénes ocuparán esos lugares. Tanto la tasa de fertilidad como la política migratoria agresiva ocasionará que haya 2.1 millones de personas menos dentro de un rango de edad de 25-54 años (edad productiva) en un lapso de apenas una década.
El mercado laboral sufrirá de forma significativa la falta de mano de obra, especialmente, los sectores que dependen del trabajo manual y esfuerzo físico. Los avances en la Inteligencia Artificial (IA) abrirán la puerta a reemplazar empleados en puestos concretos, pero existen tareas que son “inmunes” de momento. Entre las industrias que enfrentarán este desafío se encuentran la de la construcción, las empresas de hospitalidad, los restaurantes, los servicios de salud en el hogar, la manufactura de productos, etc.
Nuestra crítica – Inmigración, vital para el crecimiento y la competitividad de Estados Unidos

Los migrantes son necesarios para la economía de Estados Unidos; esta es una verdad sabida y una frase que se repite mucho en el debate público. Sin embargo, pareciera que Trump “babea” respecto a ello. Su política migratoria, la cual impulsa redadas y deportaciones masivas, toca al grupo que no solo sostiene a varias industrias del país vecino, sino que es fundamental para el crecimiento poblacional.
La advertencia de los economistas dentro del Congreso debería ser un fuerte llamado de atención, pero de antemano sabemos que el habitante de la Casa Blanca no recapacitará. La inmigración no es una amenaza, sino una necesidad. Muchas de estas personas ocupan empleos esenciales, además de contribuir fiscalmente incluso si no puede acceder a servicios o prestaciones básicos por su condición.
La caída de la natalidad y el envejecimiento de la población activa es un desafío global. Es urgente repensar cómo equilibrar el crecimiento demográfico, fomentar la natalidad y facilitar la integración de los nuevos ciudadanos. Creer que los trabajadores “perdidos” pueden ser reemplazados por la tecnología es irracional. El fervor por la IA no puede hacernos pensar que las manos humanas son prescindibles.
Trump debe entender que no hay decisiones aisladas. Las legislaciones sobre migración tienen repercusiones sobre la educación, la salud, la infraestructura y el bienestar social.
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