Datos clave
- La Secretaría de Salud lanzó una campaña para reducir el consumo de bebidas azucaradas en el país.
- La ingesta frecuente de refrescos y otras bebidas similares provoca enfermedades crónicas como diabetes.
- México es uno de los países con mayor consumo de bebidas azucaradas del mundo.
¿Qué hace la Secretaría de Salud para combatir el consumo de bebidas azucaradas?
Todos sabemos que los refrescos no son bebidas saludables. Pese a que es conocimiento extendido, existe un sector amplio de la población que insiste en incluirlos dentro de su dieta diaria. En países como México, la situación es crítica, ya que el consumo de esta clase de bebidas es alarmante.
Con el objetivo de reducir la compra de bebidas azucaradas, la Secretaría de Salud de México lanzó una campaña para crear conciencia sobre el daño causado por refrescos y similares. Durante la conferencia presidencial de este martes 19 de agosto, el titular de la dependencia federal, Kershenobich Stalnikowitz, informó sobre las acciones que implementarán en los próximos meses.
“Estamos por lanzar campañas preventivas desde la infancia, como ya se empezó a hacer en el programa de Vive Feliz, Vive Saludable, para tratar que disminuya [el consumo de bebidas azucaradas], de que no tomen alimentos, chatarra y bebidas azucaradas. Pues necesitamos que esto se extienda a lo largo de toda la población para tratar de bajar la frecuencia de este tipo de enfermedades”.
¿Cuál es la situación de México con respecto a las bebidas azucaradas?

En su intervención, el secretario federal compartió un diagnóstico de la situación que enfrenta México con respecto al consumo de bebidas azucaradas. Detalló que la nación azteca figura entre los países con mayor consumo de esta clase de productos.
Una consecuencia negativa y alarmante es el aumento en el número de muertes relacionadas con enfermedades cardiovasculares. Más de 192,000 personas perdieron la vida el año pasado en territorio nacional por esta clase de padecimientos, ubicándose como la principal causa de fallecimientos dentro de nuestras fronteras.
El funcionario federal recalcó que las enfermedades crónicas traen mucho dolor a las familias, no solo por las muertes, sino también porque el proceso es sumamente complicado y desgastante.
“No solo es el número de muertes, también es la calidad de vida. Muchas personas pueden vivir hasta diez años con discapacidad por estos problemas (…) Se atribuye en México al consumo de bebidas azucaradas uno de cada tres casos nuevos de diabetes mellitus y uno de cada siete nuevos casos en enfermedades cardiovasculares”.
La Secretaría de Salud considera que la clave está en romper con el hábito desde las edades tempranas. Por ejemplo, cuatro de cada diez menores de edad mexicanos experimentan sobrepeso y obesidad.
“Si no realizamos medidas preventivas, no habría manera de poder evitar el desarrollo y la carga de esta enfermedad”.
¿Cómo afectan las bebidas azucaradas mi salud?

La Secretaría de Salud tiene motivos de sobra para desplegar una campaña agresiva contra las bebidas azucaradas. Incluso, los especialistas en salud consideran que las acciones tendrían que ser más contundentes. El problema es catalogado como una crisis de salud pública, ya que contribuye de manera sustancial a fallecimientos tempranos y merma la calidad de vida de las personas.
El consumo frecuente de refrescos y bebidas azucaradas aumenta el riesgo de sobrepeso y obesidad. El azúcar líquida no genera la sensación de saciedad, por lo que las personas terminan consumiendo más calorías de las que necesitan para su rendimiento óptimo.
Entre las partes del cuerpo que sufren de peor forma la ingesta de este tipo de bebidas está la boca del estómago. Asimismo, el alto contenido de azúcar y ácido en los refrescos reacciona con las bacterias que ya están presentes en la cavidad bucal, lo que ocasiona daño en el esmalte dental. A la par, promueve la aparición de bacterias que causan caries.
Una lata de refresco contiene aproximadamente entre 29.4 y 42 gramos de azúcar, lo que se traduce en alrededor de 7 y 10 cucharaditas. El cuerpo absorbe rápidamente esta clase de azúcar, lo que ocasiona que aumente rápidamente los niveles en la sangre. En consecuencia, el organismo comienza a producir mayor cantidad de insulina, causando un desequilibrio notable. Lo anterior contribuye a fluctuaciones de energía, fatiga, cambios de humor y riesgo de sufrir diabetes.
Diversos estudios estiman que el peligro de padecer diabetes 2 es 26% superior en personas que consumen refrescos o bebidas azucaradas de manera habitual. Por otro lado, su ingesta aumenta el riesgo de sobrecargar el hígado, órgano que se encarga de metabolizar la fructosa. El proceso de convertirla en grasa causa estrés en las células hepáticas, afectando su capacidad para filtrar las toxinas del cuerpo.
La presencia de las bebidas azucaradas en la dieta puede desencadenar problemas cardiovasculares, los cuales van desde la presión arterial alta hasta enfermedades cardíacas. Incluso los refrescos light representan una amenaza porque elevan el riesgo de infarto o hemorragia cerebral.
¿Qué tan seguido tomas refresco o bebidas azucaradas? Es hora de cambiar los hábitos y sacarlos por completo de nuestra dieta ¡Te leemos en la zona de comentarios y las redes sociales!
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