Resumen
- Benjamín Netanyahu nominó a Donald Trump al Premio Nobel de la Paz.
- El Primer Ministro israelí entregó la carta de nominación a Trump en la Casa Blanca.
- Los líderes mundiales se reunieron para hablar sobre el conflicto en Gaza.
Netanyahu ve a Trump como Premio Nobel de la Paz
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, recolecta a diario miles de críticas tanto dentro como fuera de su país. Es un líder controversial, un gobernante que ordena a placer y capricho. En el mundo, cuenta con algunos aliados, como es el caso del primer ministro de Israel, Benjamin Netanyahu. Los elogios que le llegan al republicano provienen de otro hombre polémico, uno que incluso tiene una orden de arresto por parte de la Corte Penal Internacional (CPI).
Una cosa es que Netanyahu disfrute recortándole la barba a Trump, pero otra que decida hacer el ridículo nominándolo al Premio Nobel de la Paz. En una cena en la Casa Blanca, el Primer Ministro del Estado judío le entregó a su anfitrión la carta mediante la cual lo nominó oficialmente para el respetado galardón. ¿Por qué motivo postularía a un dirigente que solo tiene un discurso de odio y división en prácticamente todos los frentes?
De acuerdo con Netanyahu, Trump merece ganar el Premio Nobel de la Paz por sus esfuerzos para promover la paz en muchos países, especialmente, en Oriente Medio. En la cena, le dijo a Trump que sería un premio bien merecido. Al escuchar sus palabras y enterarse de la nominación, el mandatario dijo que el hecho de que la postulación viniera de su parte era significativo.
“Es bien merecido y deberías recibirlo”, expresó el dirigente israelí.
Es importante saber que esta no es la primera vez que Trump recibe la nominación para el Premio Nobel de la Paz. Previamente, había sido postulado de manera oficial por el Gobierno de Pakistán, así como por el congresista estadounidense Buddy Carter.
El mandatario estadounidense quiere tener en alguna de sus residencias el respetado galardón. En algunas ocasiones, dijo que merecía ganarlo, además de que debería tener altas probabilidades si es que un mandatario como Barack Obama lo obtuvo en 2009.
¿Por qué sería inapropiado que Trump ganara el Premio Nobel de la Paz?

Detrás de la nominación de Donald Trump al Premio Nobel de la Paz hay más motivaciones e intereses ocultos que razones reales que justifiquen la postulación. En verdad ¿alguien se traga el cuento de que el mandatario americano merece ganar este reconocimiento?
En primer lugar, el Presidente de Estados Unidos está a diario en el ojo del huracán por sus políticas divisivas. Durante sus mandatos, ha desplegado normativas y leyes que aumentan la división tanto a nivel interno como global. Sus posturas contradicen casi de forma natural los principios de paz y la unidad, los cuales deberían ser estandartes de cualquier persona que aspire a ganar el Premio Nobel de la Paz.
Por ejemplo, Trump suele lanzar discursos que se mueven en la línea de lo racista y discriminatorio. El Jefe de Estado se aleja de la negociación y se inclina por la presión asfixiante para hacer cumplir su voluntad. Lo anterior queda demostrado con sus disputas contra los gobernadores, las detenciones masivas contra migrantes, la guerra comercial por su imposición de aranceles y hasta su participación activa en el conflicto entre Israel e Irán.
Trump tiene una retórica agresiva que está a kilómetros de distancia de ser una invitación al diálogo. Su estilo de comunicación es directo, confrontativo y humillante, lo que conlleva casi siempre a enfrentamientos o intercambios de declaraciones con otras figuras públicas. Su forma de ser representa de manera inevitable una amenaza constante contra la diplomacia y las relaciones de respeto entre países.
Por otro lado, ¿su participación ha sido determinante para promover la paz en los distintos conflictos? Aunque promueve acuerdos, sus críticos argumentan que estos no resuelven los problemas subyacentes. La paz en las regiones donde se obtuvieron algunos resultados sigue siendo frágil. Por ejemplo, el conflicto en Gaza sigue sin solución real, más allá de que tiene una fuerte influencia, precisamente, sobre el Estado de Israel.
Por otro lado, es imposible sentirse ridículo recordando que el Premio Nobel de la Paz lo ganaron figuras como Nelson Mandela y Martin Luther King. Es verdad que la lista incluye nombres cuestionables, pero tener a Trump ahí le quitaría aún más credibilidad al galardón.
¿Crees que Donald Trump debería ganar el Premio Nobel de la Paz? Te leemos en la zona de los comentarios.
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