Resumen: Lo más importante
- El presidente Donald Trump envío más soldados a Los Ángeles para contener las protestas.
- El Pentágono confirmó la llegada de militares adicionales para garantizar la seguridad en el lugar.
- Trump afirmó que Los Ángeles estaría en llamas sin la presencia militar.
Trump muestra puño de acero: Refuerza contingente militar en Los Ángeles
La ciudad de Los Ángeles, uno de los enclaves para los migrantes en Estados Unidos, atraviesa por un episodio de caos, violencia y represión. No debemos tener miedo a usar esa palabra; la práctica es tan común como deshumana. Desde hace varios días, la urbe norteamericana atestigua protestas violentas y enfrentamientos con las fuerzas del orden debido a las redadas masivas contra migrantes indocumentados.
Los ánimos no parecen calmarse. Este martes, el gobierno del presidente Donald Trump envió otros 2,000 soldados de la Guardia Nacional a Los Ángeles. Con esta incorporación, el número de tropas activas para enfrentar las manifestaciones sociales ascendió a 5,000 unidades. El ordenamiento fue confirmado por el Pentágono:
“Por orden del Presidente, el Departamento de Defensa está movilizando 2,000 guardias nacionales de California adicionales que serán llamados al servicio federal”, informó el portavoz de la organización militar, Sean Parnell, mediante un post en su cuenta de X.
Las fuerzas del orden público están empleándose a fondo para responder a manifestantes enfurecidos por la ejecución feroz de la nueva política migratoria. Además de los soldados que llegarán en un periodo máximo de 48 horas por el desafío logístico, Trump ordenó el envío de 700 marines, elementos que tienen la indicación de asistir a la Policía local.
La situación en Los Ángeles se volvió caótica desde el pasado viernes, después de que el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas pusiera en marcha redadas masivas en al menos tres puntos de la ciudad. Según información de las cadenas nacionales, más de 50 personas fueron detenidas durante el fin de semana, de las cuales 50 eran migrantes mexicanos. Todos ellos ya fueron deportados hacia sus respectivos países de origen.
Gobernador de California condena estrategia de Trump

El presidente Donald Trump envió soldados a Los Ángeles apelando al Título 10, sin solicitar siquiera la aprobación o esperar una coordinación con el gobierno de California. Las autoridades locales levantaron la voz contra el habitante de la Casa Blanca, pero el mandatario justificó su decisión diciendo que no había otra manera de mantener el orden en la ciudad.
“Tomamos una excelente decisión al enviar a la Guardia Nacional para enfrentar los disturbios violentos en California. De no haberlo hecho, Los Ángeles habría quedado completamente destruida”, defendió Trump a través de su propia plataforma Truth Social.
El gobernador Gavin Newsom está en contra de la militarización de Los Ángeles y el estado, lanzando una crítica fuerte contra el presidente tras enterarse de la llegada de marines.
“El nivel de escalada es completamente injustificado, innecesario y sin precedentes (…) [El gobierno federal está] movilizando a la mejor rama militar contra sus propios ciudadanos”, comunicó la oficina del gobernador en X.
La inconformidad y molestia no se quedará allí. Newsom y el fiscal general de California, Rob Bonta, presentarán una demanda contra el presidente Donald Trump. El recurso también buscará penalizar al secretario de Defensa, Pete Hegseth, quien es acusado de violar la ley vigente al poner en activo a la Guardia Nacional en Los Ángeles sin presentar una solicitud estatal.
El señalamiento está justificado, sobre todo, si consideramos que es la primera desde la década de los 60 que un presidente activa a los elementos de la Guardia Nacional sin el consentimiento de la autoridad del estado.
¿Cuál es la razón de las protestas en Los Ángeles?

El detonante de las protestas violentas en Los Ángeles fueron las redadas que llevó a cabo el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) el pasado 6 de junio. Las detenciones masivas derivaron pronto en disturbios, pues la gente no pudo contener su respuesta violenta al atestiguar cómo realizaban arrestos a plena luz del día en lugares públicos.
El fin de semana, la Guardia Nacional y las fuerzas del orden público realizaron alrededor de 150 detenciones. Asimismo, defensores de derechos humanos reportaron que la Policía disparó municiones contra civiles, dejando decenas de manifestantes y periodistas heridos. Pese a las acusaciones de represión, los agentes continúan disparando bolas de goma contra los manifestantes, así como granadas aturdidoras.
Tras el estallido de las protestas y los reclamos del gobierno de California, Trump contestó:
“Si el gobernador Gavin Newsom, de California, y la alcaldesa Karen Bass, de Los Ángeles, no pueden hacer su trabajo, que todos saben que no pueden, entonces el Gobierno Federal intervendrá y resolverá el problema, DISTURBIOS Y SAQUEOS, de la manera en que debería resolverse!!”.
Detrás de esta fuerte respuesta y las redadas masivas, se encuentra la política agresiva de Donald Trump en materia de inmigración ilegal. Por ahora, ninguna de las partes parece retroceder, por lo que el conflicto y el caos podrían ir en aumento durante las próximas jornadas. Los participantes de las protestas aseguran que las manifestaciones son actos de resistencia contra un gobierno que está criminalizando a migrantes y destruyendo familias.
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